Sistema antioxidante de defensa

Cada una de nuestras células es por sí misma un organismo vivo diminuto. Necesita oxígeno. Respira, lleva a cabo procesos metabólicos y produce desechos. A esos desechos les llamamos “radicales libres”.


Como nuestra madre naturaleza piensa en todo, nos equipó́ con un astuto sistema antioxidante de defensa integrado, para hacerse cargo de estos desechos tóxicos que, de otra forma, causarían alteraciones, deterioro y muerte celular inmediatamente.


El sistema de defensa antioxidante de la piel consiste en la producción de sustancias que se combinan para asegurarse de que las células no enfermen y mueran.


Te presento a los antioxidantes que tu piel produce (o debería producir) de manera natural: Vitamina E (toda una familia de tocoferoles), vitamina C y sus coenzimas, estradiol, melatonina, y en delicado equilibrio, las poderosas enzimas glutatión peroxidasa, catalasa y superóxido-dismutasa que se encargan de controlar la oxidación.


Ojalá y la producción natural de desechos celulares fuera la única fuente de radicales libres. La piel los tendría bajo control. Pero el estrés oxidativo es un desequilibrio que desafía al sistema de defensa antioxidante atacando desde afuera: rayos UV, contaminación, productos pro-oxidantes sobre la piel, tabaquismo, alimentos altamente procesados, y encima de todo, el estrés cotidiano.


Los antioxidantes que fortalecen desde afuera a nuestra piel son las formas naturales de las vitaminas E y C, los flavonoides (sobre todo betacarotenos), y los oligolementos (vitaminas y minerales de los que ya compartí́ en una publicación anterior) porque son parte del núcleo activo de la acción de las enzimas con nombres raros que te acabo de presentar.


Este es el perfil y la razón de ser de la hermosa Terra #2 Antioxidant Power Mask y su serum-booster azul.

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