La acidez de tu piel

Hace unos días leía los claims de cierto producto de belleza. Me preocupé cuando llegamos a la parte en que decía: "y lo mejor es que alcaliniza tu piel".

El problema de montarnos en las tendencias del mercado del bienestar a ojos cerrados deriva en desinformación y en descuido a nuestra salud. Lo alcalino está de moda ciertamente, pero aquí quiero hablar exclusivamente de la piel. No nos vamos a meter en el tema de que la acidez a nivel interno está ligada a inflamación, y por ende a desequilibrios de salud. Esto es cierto, sin embargo...

El estrato córneo es la capa más externa de tu piel, y es un delgado manto que debe ser ÁCIDO por naturaleza. 

Mientras que las células, tejidos y fluidos en el interior de nuestro cuerpo necesitan un pH más neutro (7) inclinándose hacia lo alcalino, la piel necesita de la acidez (5-5.5). La acidez o alcalinidad influyen en las funciones del estrato córneo. El pH ácido es FUNDAMENTAL en la salud de la barrera cutánea. 

La acidez permite a la piel: 

• Mantener la elasticidad para defenderse del estrés mecánico. Tan sólo piensa en qué otro órgano podría resistir la exposición al mundo que nuestra piel resiste.

• Por un lado, regula la actividad de las enzimas que disuelven los enlaces que mantienen a las células "muertas" unidas (asegura que la piel tenga un ritmo adecuado de descamación)

• Por otro lado, favorece la actividad de las enzimas que producen los LÍPIDOS esenciales para la función protectora e inmunológica que cumple nuestra piel.

• Por último y muy importante, asegura que la microbiota -los millones de microorganismos- nativos de nuestra piel, prosperen en un ambiente adecuado para resistir mejor cualquier infección o desequilibrio producido por microbios patógenos.

Someter a nuestra piel al ataque crónico y a la erosión de este manto protector, provoca entre otras cosas el conjunto de condiciones cutáneas que sufre casi el 20% de la población de los países industrializados, incluyendo dermatitis atópicas y otras afecciones inflamatorias. 

Las bases petro-químicas de los productos de la industria del cuidado personal -parafinas, petrolatos, siliconas, y sobre todo surfactantes, están hechas de sustancias que tienden a alcalinizar la superficie de la piel. Esa disrupción crónica y constante de nuestro manto ácido comienza desde la infancia, con el primer "aceite de bebé" y se prolonga de por vida con nuestro consumo de belleza industrializada.


La formulación orgánica -natural y basada en plantas- contiene principios afines y compatibles con ese manto precioso que llevas encima. 
En nuestro laboratorio nos aseguramos de que cada fórmula tenga el pH correcto. El que tu piel necesita.

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