Un regalo del solsticio de verano… el linaloe

Un regalo del solsticio de verano… el linaloe en su momento de mayor vitalidad.

Xochicopalli es la energía fecunda del verano, que llega con la lluvia, y el verde estalla en lo que por meses fue un paisaje seco y desvestido de hojas.

Las plantas que viven aquí lo saben a su modo: tienen apenas el tiempo que duren las lluvias para cumplir su ciclo completo antes de que la sequía vuelva a dominar. Por eso van a brote, hoja, flor y fruto casi frente a tus ojos, en un despliegue de potencia vital que siempre me quita el aliento. 


Es la vida en las selvas secas de México. 

De estas regiones son los copales: árboles de maderas, resinas y frutos increíblemente aromáticos. Uno de ellos es el linaloe, el copal del aroma más delicado. 

Con una historia muy interesante, hoy el linaloe es una especie bajo protección especial, pues durante el siglo pasado, su madera fue explotada sin medida para la destilación de aceites esenciales exportados a Europa.

Llevado por empresarios británicos a India para reproducirlo allá, el auge de su explotación aquí cayó en picada (por fortuna) y así, las poblaciones de linaloe que sobrevivieron en México se fueron recuperando por a poco.

Hoy, los pocos destiladores campesinos que quedan en Morelos y Guerrero procuran un manejo sustentable de estas selvas y ya no destilan su madera, sino sus frutos, que producen un aceite de aroma complejo y sorprendente: floral, resinoso, cítrico, amaderado, que tiene un perfil bioquímico compartido con la lavanda.

La vida en las selvas secas despliega una respuesta adaptativa sorprendente, y las especies que la habitan son plantas fuertes, resilientes, cargadas de sustancias sanadoras, porque su entorno es muy desafiante.

México es de las pocas regiones (apenas unas diez) en el mundo con selvas secas, pero actualmente lo que queda de ellas se sigue perdiendo y fragmentando, convirtiendo a este en el ecosistema más amenazado del mundo.


Quiero celebrarlo con una fórmula protectora, nutricia, fuerte y resiliente, como debe ser la piel, como este suelo.

 

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